Del Juez al Sabio - Identifica a tu Juez Interno

Por Marco Silva  20/04/2022


El juez interno, es el que compara, emite un juicio, una sentencia y acaba por condenar y castigar a uno mismo y a todo el mundo… es ese ego desequilibrado que en el fondo quiere protegernos, es instinto de supervivencia, es protección innecesaria. Es un zombi que nunca está presente, siempre se compara con el pasado y proyecta todo su miedo y catástrofes en el futuro.

¡Vi a mi juez interno y no me ha gustado nada!

El otro día estaba inmerso en mis películas mentales y al pasar por un espejo de la casa, vislumbré por una milésima de segundo las fauces de mi juez interno, su expresión, su mirada, su oscuridad, su enfado, su rabia, su tristeza… su miedo ¡Vi mi sombra!

En el momento que pasó me impactó, no me ha gustado para nada, vaya personaje…

Y después pienso ¡Vaya bendición! Finalmente le vi la cara, ya le había puesto un nombre, ya sabía lo que me hacía sentir pero aún no lo había visto. Ahora lo conozco y lo reconozco. Puedo mejorar mi relación con esta parte de mí y que no tiene que definirme nunca más.

El juez interno, es el que compara, emite un juicio, una sentencia y acaba por condenar y castigar a uno mismo y a todo el mundo… es ese ego desequilibrado que en el fondo quiere protegernos, es instinto de supervivencia, es protección innecesaria. Es un zombi que nunca está presente, siempre se compara con el pasado y proyecta todo su miedo y catástrofes en el futuro.

Marco Silva Coaching Blog - del juez al sabio - identifica a tu juez interno

El juez nunca está contento y/o satisfecho, siempre le falta algo y todo el mundo se ha unido para fastidiarle. Incluso Dios conspira contra él… la intención profunda de protección loca puede ser noble, pero creerle nos aparta del Amor.

Si lo que deseas es sentir más bienestar y Amor-propio es fundamental darte cuenta de cómo este juez actúa en ti, no le tengas miedo: llámale, invítale a sentarse contigo y háblale, pregunta cuales son sus intenciones, míralo a los ojos, conoce a tu juez, dale un nombre… dile como te hace sentir y que no lo necesitas, que pare.

Él va a continuar a venir, es parte de ti, no lo puedes hacer desaparecer para siempre. Pero cada vez que lo identificas y pides que pare vendrá con menos fuerza, por menos tiempo, desinflado.

La mejor forma de mantener el juez fuera de tu vida es tener la intención de mantener la constancia de estar muy presente, de practicar la atención consciente, de vivir en el ahora y mucha práctica diaria!


Recuerda; tu no eres tu juez, eres la consciencia que identifica este personaje… si así es entonces puedes también elegir creerle o no, darle fuerza o no… di "yo me comprometo a elegir más el presente y el Amor".


¡Te deseo salud, paz y valor para Ser Amor!

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